A finales del siglo XX y principio del siglo XXI surge la
“sociedad
de la información y la comunicación”
potenciada por un escenario digital, lleno de herramientas que permiten
comunicarnos con otros a través de una gran diversidad de dispositivos,
compartir, producir y crear contenido. Esta época se caracteriza por un cambio constante, complejidad
y acceso ilimitado con numerosa cantidad de información y recursos.
La relación con la información ha cambiado y el
número de posibilidades y oportunidades para el aprendizaje han aumentado de
manera cuantiosa.
El avance de la tecnología implica, en
palabras de Buckingham, una convergencia de medios y formas de
comunicación, está despegándose y separándose de un espacio físico, volviéndose
cada vez más portable y accesible. Entonces cuando se habla de “convergencia”
no se hace referencia a “desplazamiento”.
Implica entonces un “borramiento de límites, una fusión de
tecnologías, formas y prácticas culturales que antes eran independientes, tanto
en el punto de la producción como en la recepción”. (Buckingham, 2008).
Las Narrativas Transmediáticas
Son historias
que comienzan en un medio y se expanden a lo largo y a lo ancho de la ecología
mediática. Este proceso expansivo se incrementa cuando los consumidores entran
en el juego y lo expanden aún más con producciones propias, que terminan
alimentando las redes sociales y webs colaborativas. En las narrativas Transmediáticas
el espectador adquiere un rol activo en la búsqueda de recursos dispersos, en
la navegación por múltiples plataformas, en la selección de material relevante
y válido. Están en juego las capacidades de búsqueda, evaluación e integración
de información dispersa.
Diferencia entre multimedia y transmedia
La
primera se refiere a la utilización de múltiples modos de expresión en una
aplicación, pero solo se accede a través de una misma interface. Mientras que
la segunda hace referencia a elementos dispersos en distintas plataformas y
donde el espectador juego y rol fundamental buscando el material que crea más
relevante.
El mundo ha cambiado
Los profundos cambios
tecnológicos se pueden identificarse en 6 cambios específicos.
1. De analógico a digital:
modificación del formato y la forma de compartir en el caso de las fotografías.
En cuanto a los diarios ha cambiado la forma de acceder a la información y de
opinar sobre esta.
2.
De fijo a móvil: los dispositivos
móviles nos permiten acceder a la información en cualquier lugar y momento. Son
el caso de los celulares y conexión a internet.
3.
De solitario a conectado: las redes tienen límites
difusos y permiten interacciones entre
personas en todo el planeta. Las posibilidades de interconexión entre personas,
personas-contenido y personas-sistemas han crecido de manera exponencial.
4.
De genérico a personal: Internet nos permite personalizar nuestra
experiencia online. Nos permite consumir de acuerdo a nuestras preferencias.
5.
De consumidor a creador: Internet nos permite ser creadores de nuestros
propios contenidos online y de participar en
prácticas de co-creación entre pares.
6.
De cerrado a abierto: Este proceso se ha
transparentado en el software libre, sistemas operativos y contenido abiertos.
¿Cómo influyen estos
cambios en las propuestas educativas?
El escenario actual nos ofrece la posibilidad
de pensar propuestas que incorporen TIC flexibles basadas en la participación,
con contenidos especializados online pero también con contenidos producidos por
los estudiantes como consecuencia de la misma interacción. La participación
implica partir de una concepción
dinámica del aprendizaje en donde se aprende en la acción y siendo miembro de
una comunidad. No se trata de considerar al individuo que adquiere y posee
conocimiento para luego poder aplicarlo o transferirlo, sino de valorizar el
proceso constante que se da en el acto de aprender participando activamente de
instancias de aprendizaje situadas en un contexto rico, multifacético y mediado
cultural y socialmente.
El grupo no es
simplemente lo que apoya el aprendizaje en las mentes individuales, sino el
contexto en el que se negocian diferentes perspectivas interpretativas y el
conocimiento construido es el resultado de las interacciones en el grupo. El
aprendizaje que define al siglo XXI se ve amplificado en una estructura en red
con acceso ilimitado a abundante información y recursos que se comparten con
otras personas con posibilidades de ser parte de comunidades de aprendizaje
abiertas y globales, analizar el trabajo de otros, crear y experimentar, y
construir conexiones en el contexto de lo que se aprende. Cuanto más se
interactúa en estos espacios
informacionales,
más cambia el ecosistema de Internet como medio participativo ya que la
información es constantemente producida, consumida, actualizada y alterada
generando nuevas prácticas de lectura, escritura, búsqueda, pensamiento y
aprendizaje que van evolucionando a la par.
Perspectivas para
pensar nuevos escenarios de inclusión de tecnología
Edith Litwin analiza
históricamente la inclusión de tecnologías en las aulas mediante la metáfora de
los 4 escenarios.
· Un primer escenario (década del 70) que entiende que las
tecnologías ayudan en la comprensión de temas difíciles o para sostener la
motivación de los alumnos.
· Un segundo escenario (década 80) se identifica con el
optimismo hacia la utilización de medios masivos que permiten instalar temas
relevantes de la actualidad. El rol del profesor es generar puentes para
ampliar, profundizar y relacionar la información con los temas de estudio.
· En el tercer escenario: la tecnología se usa para producir
contenido con la lógica de los medios masivos de comunicación
· El escenario actual, identificado por Litwin como
“problematizador”, nos encuentra con innumerables alternativas a disposición,
con herramientas creadas por fuera del sistema educativo y con grandes debates
y controversias sobre sus usos y potencialidades.
¿Por qué pensar
proyectos integrados con tecnología?
Se
trata de proponer a los alumnos un trabajo auténtico en el que se creen
entornos de aprendizaje abiertos que permitan flexibilidad, autonomía y
protagonismo del alumno en la gestión de su aprendizaje moviendo las
limitaciones físicas del aula. No se trata de hacer aquello que permite la
presencialidad ni de replicar actividades, sino tomar las ventajas propias del
medio online que ofrece espacios, oportunidades y desafíos diferentes para
potenciar el trabajo y enriquecer la experiencia. Teniendo en cuenta que no es
posible construir experiencias transformadoras sino proveer oportunidades de
transformación personal.

1 comentarios:
Felicitaciones por este espacio de escritura! Me gusta el diseño y tus interrogantes son interesantes!
Sigamos trabajando con la incorporacion de videos, imágenes y comentando los blogs de nuestros compañeros!
Sigo leyendo..
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