jueves, 13 de febrero de 2014

Considerar las TIC

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Mayra Botta y Mara Mobilia señalan, en su artículo «Planificar nuestras clases» publicado en educ.ar, que incluir TIC en los procesos educativos implica 

«pensar previamente el para qué incluirlas. Es decir, que respondan al propósito por el cual las estamos incluyendo; que sean realmente relevantes y que sumen valor a la propuesta pedagógica (que sean un «medio para» y no un fin en sí mismas).
Las tecnologías pueden incorporarse en los procesos de enseñanza y de aprendizaje de diferentes maneras y para cumplir diferentes propósitos dentro de la e docentes y estudiantes, o ampliar las fronteras del aula como espacio de aprendizaje, entre otros.» 
Cuando el docente organiza una propuesta de enseñanza, dicen Botta y Mobilia,
«selecciona la estrategia metodológica que considera más apropiada para el logro de los aprendizajes. Al incluir las TIC en este proceso, estas se posicionan y actúan como mediadoras entre el docente, los alumnos y los contenidos. Y, precisamente, la selección de esas herramientas tecnológicas estará en función de las metas educativas.» 

Abrir la planificación de nuestra tarea educativa a la inclusión de TIC en diversas propuestas implica también reconocer otros ámbitos de aprendizaje que forman parte de la vida de los estudiantes, y ampliar las fronteras del aula en lo que Cecilia Sagol, Coordinadora de Contenidos de educ.ar, define como el «aula aumentada»




Otros recursos sobre planificación y TIC

viernes, 7 de febrero de 2014

¿Cómo pensar el diseño de entornos mediados tecnológicamente ....?

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Hace un tiempo atrás escribía un post Aprendizaje en entornos colaborativos, donde dejaba planteado un interrogante que quiero retomar en esta entrada: ¿Cómo pensar el diseño de entornos mediados tecnológicamente que permita el aprendizaje intencional y la construcción colaborativa del conocimiento?

Tres ideas centrales vinculadas que responden a la pregunta las pude encontrar en el artículo Aprendizaje colaborativo en intervenciones educativas en línea: ¿juntos o amontonados? presentado por Gisela Schwartzman :

la creación de nuevos saberes sociales es una actividad colectiva,
la socialización y el desarrollo de las personas supone aproximarse a los conocimientos históricamente acumulados,
el aprendizaje, la construcción o reconstrucción de conocimientos que las personas realizan para conocer el mundo, se apoyan en un esfuerzo conjunto y en la interacción con otros.


El encuentro en línea supone un aprendizaje entre pares que solo es posible a partir de las redes electrónicas como soporte material a estas propuestas. Así, la dimensión colectiva también caracteriza los procesos de aprendizaje y el carácter distribuido de dichos procesos, enfatizándose las interacciones entre pares.

Es posible entonces decir que el aprendizaje colaborativo responde a un contexto social y cultural en el cual se define "cómo aprendemos" y "dónde aprendemos". De esta manera, podemos afirmar también que el aprendizaje en ambientes colaborativos y cooperativos busca promover el desarrollo de habilidades individuales y grupales a partir de la interacción y la comunicación entre estudiantes.


Me pregunto: ¿Cómo involucrarnos entonces con el aprendizaje de nuestros estudiantes? Pienso que una manera posible sería pensar en entornos de aprendizaje en colaboración, en los que el docente se encuentra a una "distancia justa", ni demasiado cerca para quitarle autonomía, ni demasiado lejos para quitarles apoyo.

Gracias a las tecnologías es posible construir conocimiento socialmente a través de la creación de entornos más dinámicos que favorecen los proceso cognitivos. Así, en la actualidad, hay una clara tendencia a buscar herramientas tecnológicas menos estandarizadas y que se adapten con mayor facilidad a nuestras necesidades de aprendizaje (Gros y otros, 2013).
En este contexto, los PLE son precisamente los que tratan de dar respuesta a estas necesidades e intereses de construcción conjunta y aprendizaje permanente. Así, un PLE es un entorno creado durante el mismo proceso de aprendizaje y que puede desempeñar el papel de objeto frontera que permite hacer conexiones entre objetos de información sobre la base de las relaciones sociales (Atwell, 2010).
Siguiendo a Siemens, quien propone la conectividad como un aspecto clave en la creación de conocimiento, el conocimiento personal se compone de una red alimentada por la interacción con otros (instituciones, otras redes, organizaciones, otras personas) que precisamente retroalimentan esta red, produciendo nuevo aprendizaje.

Si hacemos foco en los PLE para el desarrollo de actividades colaborativas, éstos cumplen con cinco características de actividades para el aprendizaje significativo propuestas por Jonassen y otros (2013), que son: activas, constructivas, intencionales, auténticas y colaborativas.




Centrándonos en la última característica, es decir la colaboración, podemos considerarla como una estrategia de aprendizaje que se sustenta en el trabajo en grupos de personas heterogéneas pero con niveles de conocimiento e intereses similares para el logro de metas comunes y la realización de actividades de forma conjunta, existiendo por lo tanto una interdependencia entre ellas.

Por otra parte, pienso: si hay colaboración, entonces la interacción existe. pero también es cierto que, sin interacción social, no existe una colaboración real.....
De esta manera, el fuerte sentido de comunidad aumenta la participación en la acción formativa, en particular en entornos virtuales, donde los procesos sociales de construcción de conocimiento tienen que "recrearse" justamente en nuevos escenarios más allá del aula tradicional.

Podemos decir que estos escenarios de aprendizaje están desarrollados en torno al concepto de PLE, como elemento central que incluye los espacios y procesos de creación de contenidos, tanto individuales como grupales; de gestión de información y de conexión con otros. Así, aprender resulta ser una continua creación de la red personal de conocimiento.(Adell & Castañeda, 2013).

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Referencias:
Marín, V. y otros (2013). Entornos y redes personales de aprendizaje (PLE-PLN) para el aprendizaje colaborativo.COMUNICAR, 42, Preprint disponible en: http://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=preimpreso&doi=10.3916/C42-2014-03